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Cómo Aclimatar los Peces al Acuario – La Guía Definitiva

Hoy os vamos a hablar un poco más sobre el momento más esperado y emocionante de la vida de las personas que deciden adquirir un acuario para hacerse cargo de él: este momento es cuando llegan a su nuevo hábitat nuestras mascotas, los peces.

Como ya os hemos contado en otros post anteriores, antes de que llegue el momento de introducir a los peces en el agua, hay procesos obligatorios por los que tenemos que pasar: el ciclado del acuario, sobre el que os hablamos más en este artículo, y que consiste básicamente en hacer que el filtro biológico tenga unas bacterias que transforman el amonio en nitrato, y después en nitrógeno.

Además del control constante de los niveles de amonio en el agua, hay otros muchos parámetros químicos que tenemos que vigilar. La descompensación de algunos parámetros como el pH o el KH, o bien el descontrol de los niveles de oxígeno y de dióxido de carbono van a alterar negativamente la vida de nuestros peces y nuestras plantas, y pueden provocarles incluso la muerte.

En el momento en el que nuevos peces llegan a nuestro acuario es, de hecho, cuando más delicados tenemos que ser. La llegada no puede ser rápida a pesar de que sea lo que deseamos, y como seguramente os estéis imaginando, va a conllevar una serie de pasos y de puntos a evitar de los que os vamos a hablar hoy aquí con todo lujo de detalles:

¿Os gustaría saber qué errores no debéis cometer a la hora de dar la bienvenida a vuestros nuevos peces? ¿Cómo hacer para que se aclimaten correctamente a su nuevo hogar?

¿Podemos Introducir a los Nuevos Peces de Golpe en el Acuario?

Es posible que algunos de vosotros estéis leyendo este artículo muy sorprendidos, porque no esperabais que los peces necesitasen un obligatorio proceso de aclimatación al agua del acuario.

Si habéis leído otros artículos del blog, sabréis que tienen que pasar unas cuantas semanas y exámenes de calidad del agua hasta que los primeros peces pueden introducirse, pero quizás no sabíais que después de eso, también los peces tienen que pasar su propio proceso de introducción en el agua.

El proceso de aclimatación no es largo, y como iréis viendo a lo largo de este post, siguiendo unos sencillos pasos, no podrá salir mal. Pero la pregunta es: ¿Es completamente obligatorio realizar este proceso? Y la respuesta es que sí, y que si no lo hacemos, lo más probable es que nuestros nuevos peces sufran un shock causado por el cambio brusco que se desarrolla desde el agua de su bolsa o pecera pequeña hasta el agua de nuestro acuario. Este shock se traduce en la gran mayoría de los casos en la muerte inmediata del animal.

¿Por qué se produce este shock en los peces al meterles de golpe en el acuario?

La razón por la cual todos los peces, tanto los de agua dulce como los de agua salada, sufren este tipo de shock si no respetamos su proceso de aclimatación, es una razón meramente biológica: los peces son animales ectotermos, o también llamados poiquilotermos, y esto quiere decir que son incapaces de regular su propia temperatura corporal a base de producir calor interno en sus cuerpos.

Hay muchas especies de animales que sí son capaces de regular las temperaturas a las que llega su cuerpo, como es, por ejemplo, el caso de los reptiles. Pero los peces no corren la misma suerte, y si han conseguido que su cuerpo se aclimate a la temperatura y las condiciones químicas del agua de la pecera en la que llegan a nuestra casa, en el momento de cambiarles al acuario grande, si lo hacemos de golpe, no serán capaces de regular su propia temperatura, lo que les causará el colapso que posiblemente les lleve a la muerte.

Como veréis, es un asunto serio el de respetar el proceso de aclimatación, y es por ello que en Premium Buces queremos ayudaros desarrollando esta guía definitiva según la cual podréis sortear todos los posibles fallos para conseguir que los peces disfruten y lleguen al acuario con bienestar, ganas de comer y de desarrollarse y haceros disfrutar.

La importancia de los parámetros del agua

Si conocéis y tenéis cierta experiencia en el mundo de los acuarios, sabréis perfectamente lo que son los parámetros químicos del agua y la importancia que tienen. Ya os lo hemos dicho antes, y es que los peces necesitan unas condiciones en el agua específicas y adaptadas a sus querencias, y también hay que pensar en las necesidades que tienen las plantas y la vegetación en general que tengamos en el acuario de nuestra casa.

Normalmente son las tiendas especializadas en la acuariofilia las que nos dan toda la información importante sobre cada pez o planta que nos llevemos: qué iluminación necesitan, qué vegetación les viene bien en caso de ser peces y qué peces les viene bien en caso de ser planta, la temperatura y los parámetros del agua específicos: algunos peces necesitan un agua que sea muy alcalina y otros que sea muy ácida y otras especies, como en el caso de la vegetación, los musgos en general, se adaptan más o menos a cualquier parámetro.

Los parámetros del agua que un pez necesita vienen dictaminados por las características del agua de su hábitat natural. Una especie determinada de pez o de planta está acostumbrado según su genética a las aguas en las que él y su familia animal se han desarrollado. No obstante, también hay tipos de animal o de plantas que son perfectamente capaces de habituarse a muchos escenarios químicos distintos: un ejemplo es el musgo Christmas Moss, que es capaz de acostumbrarse a cualquier parámetro que necesiten los peces con los que comparte acuario.

Así pues, además de hacer el proceso de adaptación de los nuevos peces desde el agua de la bolsa o pecera en la que lleguen a casa, para acabar en el agua del acuario, también os tendréis que preocupar, por supuesto, de que en el acuario los parámetros químicos estén dentro de lo que los nuevos peces necesitan. De lo contrario, rápidamente empezarán a dar muestras de molestia, estrés o enfermedad.

Cómo saber qué temperatura es ideal

Ya os contamos en otro artículo del blog que otro de los problemas con los que tendréis que lidiar una vez tengáis un acuario con peces y plantas dentro es el de la subida de la temperatura del agua en verano.

El descontrol de la temperatura en el agua de un acuario es una de las cosas más dañinas para nuestras mascotas: en primer lugar porque como os hemos dicho, no están capacitados los peces para tener una regulación de su propia temperatura corporal. En segundo lugar porque cuando llega el verano y la temperatura del agua sube inevitablemente, esto hace que desaparezca el oxígeno, que es absolutamente indispensable para la vida de todos los seres vivos que haya ahí dentro.

Esto hace que para que los nuevos peces no sufran las consecuencias de un cambio brusco de temperatura al llegar al acuario de casa, tengamos que pensar en lograr la misma temperatura que la del agua en la que llegan. Como podéis leer en este artículo sobre cómo cambiar el agua del acuario cada dos semanas cuando esté demasiado sucia, y sobre todo cómo llevar a cabo este proceso sin alterar la química conseguida del agua, el agua nueva tiene que atemperarse, para conseguir una temperatura parecida a la de nuestro acuario y así no alterar a los peces ni tampoco a las plantas.

De hecho, uno de los errores más comunes que se suelen cometer cuando queremos que el agua del acuario deje de estar caliente, sobre todo en ciudades y zonas de España donde se llegan a alcanzar temperaturas cercanas a los cuarenta grados centígrados, es meter hielos o agua fría de repente para bajar la temperatura. Esto estresará a los peces, les provocará un aceleramiento en su metabolismo causando que se acorte su esperanza de vida e incluso les puede llegar a provocar enfermedades comunes como la ICH, que da a los peces un aspecto característico con manchas blancas y que se causa precisamente por una bacteria que surge de los cambios drásticos de temperatura.

Con esto os queremos dar una idea más específica de cómo de importante es tener en cuenta el proceso de aclimatación de los nuevos peces al acuario. Conocemos muchos casos de personas que han decidido saltarse este paso porque ya habían tomado las precauciones obligatorias con respecto a los parámetros del agua y pensaban que esto era menos importante, y han sufrido las consecuencias.

Si ya habéis llegado a tener la suficiente paciencia y trabajo para hacer el ciclado del acuario, comprar los materiales necesarios para el control de los parámetros y de elementos tan nocivos como el cloro, no tiréis todo por la borda echando a los peces de golpe al agua, porque quizás no sirva de nada todo el esfuerzo anterior.

La importancia de la iluminación

A lo largo de este artículo hemos ido viendo, en primer lugar, los principales motivos por los cuáles no es nada positivo para los peces cambiarles del agua de la pecera al agua de nuestro acuario de golpe, y también las posibles consecuencias que pueden suceder.

Después, os hemos contado cuáles son los elementos más importantes a tener en cuenta: por un lado los parámetros del agua y por otro lado la temperatura de la misma. Ha llegado el momento de hablar de otro de los asuntos que también debemos tener en cuenta en este proceso de aclimatación para después contaros ya, en el sentido más práctico, cuáles son los pasos y las formas en las que podamos cambiar a los peces de un hábitat a otro.

Este último asunto que también debemos tener en cuenta cuando traslademos a nuestros peces a su hogar definitivo, no es otro que la iluminación. Como ya sabéis la luz es un elemento muy protagonista del acuario: es la que favorece el proceso de la fotosíntesis que hacen las plantas, por tanto la que colabora en la llegada del oxígeno al agua. También es importante para crear para los peces un entorno más realista en el que haya los mismos movimientos de luz que en su hábitat natural. De hecho, en el caso de que no se tenga luz natural accesible para el acuario, se suelen comprar equipos de iluminación artificial, como los que podéis encontrar si pincháis en el siguiente enlace.

No obstante, los peces también necesitan un periodo de tiempo de cada día de oscuridad, como si de la noche se tratase. La oscuridad les relaja y les ayuda en la adaptación al medio, esto en cualquier día de su vida en el acuario. Pero, sobre todo, esta oscuridad les vendrá muy bien para el proceso de aclimatación al acuario en el caso de que sean peces nuevos.

Así pues la iluminación del acuario, o más bien la falta de ella, será un elemento indispensable para que el proceso de adaptación al nuevo agua sea exitoso. Se recomienda, de hecho, apagar la luz para introducir a los peces en el agua (ahora os vamos a explicar exactamente como hacer esta introducción) y dejarla así, apagada, durante las siguientes cuatro horas. Poco a poco podremos volver a iluminar el acuario, pero antes de eso los peces tendrán que encontrar paz y relax en su nuevo hábitat.

Peces de Agua Dulce VS Peces de Agua Salada

Antes de hablaros de los métodos a los que debemos recurrir para adaptar a nuestros nuevos peces al agua del acuario, tenemos que hacer una pequeña diferenciación entre la posibilidad de que tengamos un acuario de agua dulce o uno de agua salada.

Normalmente, la gran mayoría de las personas tienen un acuario de agua dulce en su casa: esto es porque tradicionalmente casi todas las especies de peces y de plantas que se pueden conseguir en las tiendas especializadas son de ríos o de lagos y no del mar. Además, existe una cuestión meramente práctica que hace que resulte mucho más fácil para todo el mundo tener un acuario de agua dulce, que es que se puede cambiar con el agua del grifo, o bien con agua embotellada. Mientras tanto, en el caso de escoger un acuario de agua de mar, o un medusario para tener medusas, habrá que adquirir el agua salada de forma constante.

En cualquier caso, es evidente que existen muchas diferencias palpables entre el agua dulce y el agua salada, y entre las necesidades de los peces de agua dulce y los de agua salada. En primer lugar, es que la salinidad será uno de los elementos a tener en cuenta cuando un pez nuevo llegue al acuario en caso de que este sea de agua salada: habrá que regularla y adaptarla a la salinidad que él necesite. Mientras tanto si tenemos un pez en un acuario de agua dulce no tendremos este problema.

Existen otros parámetros que solamente forman parte de la realidad de una de las dos aguas: el calcio, por ejemplo, es un elemento químico absolutamente indispensable en las aguas saladas, y que tendremos que tener muy en cuenta para que los nuevos peces puedan adaptarse. Para que lo sepáis, la cantidad aconsejable de calcio es de más o menos 400 o 450 mililitros por cada litro de agua salada.

En el caso de la adaptación de peces al agua dulce, el calcio no tiene que preocuparnos, pero sí otros elementos como es el magnesio, que forma parte de la dureza o KH del agua pero que en las que son específicamente dulces hay que tener en cuenta porque su presencia en niveles muy altos puede alterar el crecimiento de algunas plantas o peces. Normalmente el magnesio tiene que estar en una cantidad de 5 a 10 miligramos por cada litro de agua, y es, como veréis un elemento muy a tener en cuenta cuando metemos nuevos peces en el acuario.

Así pues, en definitiva, la diferencia entre los peces de agua dulce y de agua salada es primordial para poder realizar una correcta aclimatación al nuevo acuario de ambos tipos de animal. No solamente por el control de los parámetros específicos de cada una de estas aguas, sino porque también los dos métodos principales para dicha aclimatación, se diferencian precisamente por el tipo de agua.

Las dos técnicas o métodos de adaptación, como ahora os vamos a contar de forma más pormenorizada, son el método de la bolsa de agua y el método del goteo. El primero de ellos es el que se suele usar con peces de agua dulce, y el segundo en el caso de peces de agua salada. Como es mucho más común tener un acuario de agua dulce, y ya os hemos explicado estos motivos, casi toda la información referida a la introducción de los nuevos peces en el acuario hará referencia al método de la bolsa.

Nosotros, igualmente, os vamos a hablar sobre ambos para que tengáis información sobre todo y así podáis escoger teniendo todas las posibilidades sobre la mesa.

Métodos para la Adaptación de los Peces al Agua

Así pues, hemos llegado hasta la parte más importante de este artículo: ahora que ya nos ha quedado suficientemente claro, esperemos, lo importante que es conocer todos los parámetros del acuario y cómo debemos conservarlos para preservar la salud de los peces, y cómo hay que vigilarlos mucho más minuciosamente cuando se trata de nuevas mascotas recién llegadas, vamos a hablar de los métodos exactos y precisos para introducir los peces en el agua del acuario.

Lo conveniente, si vamos paso por paso, sería que justo antes de hacer uno de estos dos métodos de los que vamos a hablar a continuación, testeásemos los parámetros más importantes del acuario, para asegurarnos de que todo está bien y ahorrarnos un futuro problema: podemos testar sobre todo que no haya mucho amonio ni mucho cloro, y lo podemos testear gracias a algunos de estos productos que podéis adquirir si pincháis aquí.

También sería conveniente saber la cantidad de oxígeno, o bien de dióxido de carbono y, como hemos dicho antes, de calcio en caso de ser agua salada y de magnesio en caso de ser de agua dulce.

Después de esto, tendríamos que apagar la luz en caso de que sea artificial, o bien alejar el acuario de la fuente de luz natural, y dejarlo así hasta por lo menos cuatro horas después de la introducción de los nuevos peces, y ya por fin hacer uno de estos dos procesos:

Introducción de la bolsa de plástico en el acuario

Si ya tenéis alguna experiencia previa con los acuarios, sabréis que normalmente en las tiendas especializadas en todo este mundo, suelen entregar los peces que compres (sobre todo si son pocos o son de la misma especie) en una bolsita de plástico de un tamaño cómodo para ese tiempo determinado desde la tienda hasta casa llena de agua. Esa agua viene del acuario en el que los peces han estado hasta entonces, y que tiene las condiciones, la temperatura y los parámetros químicos en los que ellos han estado bien y necesitan también de cara al futuro. En Premium Buces, de hecho, entregamos en una especial bolsa resistente a las gambas que se compran para que puedan seguir conservando las condiciones acuáticas que necesitan. También sucede así en el caso de los musgos y las plantas.

Esta bolsa de plástico va a ser la protagonista absoluta y pieza fundamental en el proceso de aclimatación de los nuevos peces a nuestro acuario casero. Esto es así porque lo que haremos para aclimatar a nuestros nuevos peces al acuario, será dejar la bolsa de plástico llena de agua de la tienda sobre el agua de nuestro acuario, y esta se quedará flotando.

La bolsa flotando en el agua del acuario

Con este proceso lo que intentamos es que mediante la toma de contacto del agua de la bolsa y del acuario a través del plástico se vayan asemejando y poniéndose en equilibrio y que los peces puedan ir acostumbrándose a la temperatura de nuestro acuario sin que sea de una manera brusca. El tiempo de este proceso de dejar la bolsa flotando sobre el acuario debe de durar unos 15 minutos más o menos, aunque es más conveniente que sea un poco más de tiempo, hasta 30 minutos, que menos de los 15 mínimos establecidos. Otro detalle importante que ya hemos dicho, pero que repetimos por su trascendencia es que el acuario debe estar a oscuras en el momento en el que la bolsa esté flotando, para que no vaya la bolsa hacia el foco de luz y los peces se estresen.

Echamos un vaso de agua del acuario dentro del agua de la bolsa

Una vez ha pasado este tiempo de la bolsa flotando y aclimatándose a la nueva temperatura, lo que debemos hacer es cortar con unas tijeras la parte superior de la bolsa, teniendo mucho cuidado para que no se muevan los peces demasiado ni se vierta el agua de la bolsa en la del acuario: simplemente hay que sostener la bolsa abierta, coger un vasito de cristal y echar un poco del agua del acuario normal dentro de la bolsa de los peces.

Lo hacemos dos veces más y con ayuda de una red, echamos a nuestros nuevos peces en el acuario

Una vez echamos esta agua, esperamos 10 minutos y observamos el comportamiento de los peces. Es importante no echar el agua con brusquedad, como os hemos dicho los peces son animales que se estresan con muchísima facilidad. Al terminar estos 10 minutos, cogemos el vaso y echamos otro poco de agua del acuario dentro de la bolsa y esperamos otros 10 minutos más. Por fin, después de este tiempo y viendo que los peces están bien y actúan normal con el nuevo agua, cogemos una red y con muchísimo cuidado vamos dejando a los peces en el acuario que será su futuro hogar.

La red: un elemento indispensable

Esto de usar la red no es un dato arbitrario, es muy importante porque lo que terminantemente no se puede hacer es volcar directamente sobre nuestro acuario los nuevos peces con el agua que se ha ido acumulando en la bolsa después de hacer el proceso de aclimatación.

Este agua de la bolsa de plástico, que en un principio era la base sobre la cuál debíamos de crear la aclimatación perfecta para nuestros nuevos peces, ha ido sufriendo un proceso de degradación a lo largo de esta última media hora en la que hemos llevado a cabo el método de la bolsa. ¿Por qué esta degradación? Porque básicamente los peces han estado un buen rato coexistiendo en esa cantidad de agua tan pequeña, seguramente hayan producido deshechos y se ha contaminado completamente, por lo que es bastante probable que sea un agua con unas altísimas dosis de amonio que podrían perjudicar gravemente los parámetros del agua de nuestro acuario, el cuál ya ha hecho el proceso del ciclado del acuario y lo que tiene son niveles altos de nitrógeno que no dañan a los peces.

Así pues, para que sea más fácil de entender lo sencillo de este método de la bolsa de agua, os lo vamos a resumir en un pequeño esquema que solamente tendréis que seguir para hacerlo bien:

  1. Testeamos el agua de nuestro acuario antes de empezar el proceso.
  2. Apagamos la luz artificial, o bien alejamos el acuario de la fuente de luz natural.
  3. Abrimos la tapa del acuario y colocamos en la superficie a flote la bolsa de plástico con agua en la que están nuestros nuevos peces.
  4. Dejamos que estén así durante 15 minutos.
  5. Cortamos la bolsa por arriba, con cuidado, y con ayuda de un vaso de cristal ponemos un poco de agua del acuario dentro del agua de la bolsa con los peces.
  6. Dejamos pasar 10 minutos, siempre observando el comportamiento de los peces.
  7. Volvemos a echar un vaso de agua del acuario de casa en el agua de la bolsa con los peces.
  8. Dejamos pasar unos últimos 10 minutos.
  9. Con mucho cuidado y ayuda de una red, cogemos a nuestros peces de la forma más rápida posible y les echamos al acuario que será su hogar.
  10. Nos deshacemos de la bolsa de plástico donde venían, y del agua contaminada que todavía tiene dentro.

Y así tenéis ya descrita perfectamente la forma más usada y extendida de aclimatar a los peces al acuario. Ante la duda de qué tipo de pez tenéis o de cuáles son las condiciones que necesitan, esta siempre será una buena opción para adaptarles. Además, es la forma más rápida y sencilla.

Aclimatación de los peces mediante el método del goteo

Ya os hemos dicho que la técnica anterior, la de introducir la bolsa de plástico con los peces directamente en el agua de nuestro acuario casero es la más empleada por la gran mayoría de personas. Sin embargo, hay una técnica que se suele usar más en el caso de los peces de agua salada y de los acuarios salados.

Ya os lo habíamos contado antes y es que hay muchísima diferencia en los elementos químicos a tener en cuenta si tenemos un acuario de agua dulce que si tenemos uno de agua salada. Es por esto, que aunque la técnica de la bolsa de plástico flotando se suele usar a menudo para cualquier tipo de acuario, los verdaderos conocedores del mundo de la acuariofilia y que tienen acuarios salados con peces de mar, también suelen hacer uso de este método que vamos a contar, y que se llama el método del goteo.

Para el método del goteo solamente necesitaremos un par de elementos indispensables: en primer lugar un recipiente de plástico, como un barreño (que de hecho os vendrá bien tener en general para cada vez que cambiéis el agua del acuario cada dos semanas más o menos) y en segundo lugar una especie de tubo que se suele llamar tubo atóxico y que será indispensable para realizar el goteo.

Este método empieza de la misma forma que el anterior, metiendo la bolsa de plástico con los nuevos peces para que flote durante 15 minutos en el agua del acuario y así las temperaturas de ambas aguas se equilibren.

La diferencia entre ambos métodos empieza en este punto, y es que después de estos 15 minutos de aclimatación, debemos cortar la bolsa de plástico y verter su contenido, es decir, el agua y los peces nuevos en un recipiente de plástico, como un barreño, completamente a parte del agua de nuestro acuario. Es importante que el agua cubra a los peces en este recipiente provisional.

Entonces es el momento de usar el tubo atóxico, que también puede ser una manguera o tubo que sea capaz de regular la cantidad de agua que traspasa. Lo que haremos ahora será ir echando en el recipiente provisional de plástico donde están nuestros nuevos peces un goteo constante de agua que venga directamente de nuestro acuario. Lo ideal, según los expertos, es que haya unas 3 gotas de agua por cada segundo, y es por esto que es importante que el instrumento de traspaso que utilicemos tenga la capacidad de ser medido por nosotros mismos. Si el cubo o recipiente de plástico donde están los peces se llenase porque no tiene un tamaño muy grande, lo ideal es ir quitando el agua poco a poco y teniendo cuidado de no mover demasiado a los peces para no estresarles.

Es importante también que en este proceso de una hora de duración, midamos en algún momento el nivel de salinidad de nuestro acuario y del recipiente provisional de los peces, para ver si se está equilibrando y también que no está ni demasiado bajo ni demasiado alto.

Vamos, pues, a haceros un esquema sencillo y rápido para llevar a cabo este método:

  1. Medimos los parámetros del acuario antes de empezar con el proceso y apagamos las luces artificiales, o bien cerramos el foco de luz natural.
  2. Colocamos la bolsa de plástico con nuestros peces y el agua que tienen, sobre la superficie de agua de nuestro acuario donde deberá flotar 15 minutos.
  3. Quitamos con cuidado la bolsa de peces, la abrimos y volcamos a los peces y a esa agua en un barreño o recipiente de plástico.
  4. Colocamos el tubo atóxico o la manguera con un extremo en nuestro acuario y el otro en el barreño de los peces.
  5. Llevamos a cabo un proceso de goteo escaso pero sin ninguna pausa para ir echando poco a poco agua del acuario en el barreño de los peces, durante 1 hora de reloj.
  6. Al terminar, con una red exactamente igual que en el método de la bolsa, colocamos nuestros peces en el acuario, es decir, en su ubicación definitiva, y desechamos el agua del barreño provisional.

Siguientes Pasos en la Aclimatación de los Peces: Después de Haberles Metido en el Acuario

Por fin ha llegado el momento en el cuál nuestros nuevos peces están dentro del acuario que tenemos en casa. ¿No ha sido tan difícil no? Desde luego son procesos bastante breves y fáciles, simplemente hay que tenerlos en cuenta y no saltárselos.

¿Y ahora qué? Es una buena pregunta, porque aunque los peces ya estén dentro del acuario no debemos ahora desinteresarnos e irnos a hacer otras cosas. Todavía tendremos que prestar un poco de atención a su comportamiento durante las siguientes horas.

Así pues, ¿qué hacemos ahora que ya tenemos los peces dentro de nuestro acuario, y posiblemente junto a otros peces? Pues vamos a resumíroslo brevemente:

La conveniencia de añadir algún acondicionador al agua del acuario

Aunque justo antes del proceso de aclimatar a los peces al acuario hemos medido los parámetros y comprobado que todo está bien, es posible que algo de agua de la bolsa de plástico se haya escapado dentro de nuestro acuario. Así pues, por si las moscas, nosotros os recomendamos echar un poquito de acondicionador o de agua acondicionada con un extra de bacterias que eliminen los excesos químicos nocivos para nuestros peces, los antiguos y los nuevos.

Nosotros os recomendamos este acondicionador que podéis encontrar en nuestra tienda online, y que básicamente ayuda a la mejora del equilibrio biológico del acuario: facilita la descomposición de los deshechos del acuario, que son los principales culpables de que se creen sustancias químicas nocivas para el mismo, previene la aparición de algas, que ya os hemos contado anteriormente lo dañinas que pueden ser y también ayuda a la mayor supervivencia de los peces.

Evitar la alimentación de los peces en las siguientes horas a la aclimatación

Como se trata de observar el comportamiento de los peces en las siguientes horas a la aclimatación de los nuevos, debemos evitar darles de comer en las siguientes cuatro horas a este proceso.

A partir de este momento entendemos que los peces se han aclimatado bien y que ya pueden comer y desarrollar su vida con normalidad, pero antes debemos dejar que pasen un proceso de análisis en el que si les damos de comer, pueden variar su forma de actuar y alertarnos sin motivo.

Observar si existen problemas de territorialidad entre peces

Esto es un paso que depende mucho del tipo de acuario que estemos creando. En el caso de que estos sean los primeros peces que entran en el acuario, en principio no debería de surgir ningún problema, sobre todo si son de la misma especie.

Pero si estamos creando un acuario comunitario, lo mejor que podemos hacer es observar que los peces más veteranos y los nuevos están interactuando con normalidad. Para que lo sepáis, un buen truco en el caso de que viésemos algún comportamiento agresivo o ataque es cambiar la decoración de nuestro acuario de forma: colocar cosas en otros sitios y así quizás se habitúan y cambian sus espacios comunes, y la territorialidad desaparece.

Conclusiones Sobre la Adaptación de los Peces al Acuario

Hemos llegado al final del artículo, donde esperamos haber transmitido bien la importancia que tiene realizar este pequeño proceso de llegada de los nuevos peces a nuestro acuario. Seguramente sabréis que cada especie de pez es un mundo, y que hay algunos que se adaptan a cualquier circunstancia sin ningún tipo de problema, mientras que otros son muchísimo más sensibles.

Algunos de los tipos de peces más sensibles, para que os hagáis una idea de lo trascendente del control de los parámetros y la aclimatación al nuevo acuario en caso de que sean los que vais a adquirir, son los peces bicirris, también llamados pez gato de cristal, con los que hay que tener especial cuidado por su irratibilidad a los cambios de temperatura y características químicas del agua, o bien los esturiones. También hay que tener un especial cuidado con uno de los peces favoritos de los amantes de los acuarios, que son los peces ídolo moro, también llamados zanclus cornutus por la comunidad científica, y que son muy difíciles en el sentido de la aclimatación a los nuevos hábitats.

Pero aunque los peces que estéis pensando en adquirir no estén en esta pequeña lista que os hemos hecho, debéis saber que desde Premium Buces os recomendamos encarecidamente que respetéis todos estos procesos de los que os hablamos a la hora de tener un acuario. Controlar los parámetros, la temperatura y la luz y hacer por cumplir los métodos de aclimatación de los nuevos peces pueden parecer ejercicios tediosos, pero que solamente nos están ahorrando el disgusto posterior cuando veamos a peces enfermos, que incluso pueden llegar a morir, o que no terminan de actuar como deseamos bajo el agua.

Una vez hayamos realizado los primeros procesos y dejemos de ser unos principiantes, todo este tipo de actividades serán rutinarias, pan comido que ni si quiera tendremos que pensar.

Para cualquier otra duda, información relevante sobre este tema y otros, podéis escribirnos a través de los comentarios. Y si queréis conocer todos nuestros productos especializados para el mundo de los acuarios, podéis echarle un vistazo a nuestra tienda online y redes sociales.

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